Germinados y brotes

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Germinados y brotes

Son pequeños y delicados, pero contienen toda la energía de una planta entera. Pero quienes los disfrutan se muestran impresionados por el sabor único de las yemas y brotes, que va de dulce a picante. Algunos incluso saben a nueces, puerro, mostaza o curry.

Los brotes de soja y de judía mungo han llegado desde las cocinas asiáticas a las tiendas y mercados de todo el mundo. Casi cualquier salteado de verduras cocinado en un wok contendrá estos crujientes brotes blancos.

Pero hay otros brotes y germinados que vale la pena probar:

Los brotes de lenteja roja tienen un sabor ligeramente picante y son ideales en ensaladas y salsas frías, en sopas y salsas calientes, purés y rebozados.

Los brotes de alfalfa son los alevines de la planta de la alfalfa, que se suele usar como pienso para animales. Estos finos brotes tienen pequeñas hojas verdes y un sabor ligeramente amargo y almendrado que añade un toque fresco a ensaladas y bocadillos. Combinan a la perfección con huevos duros y queso crema y se pueden usar con aguacates para hacer una sabrosa salsa fría.

Los brotes de rúcula con sus finos tallos y sus dos hojas en forma de corazón saben como la planta madura, pero sin tanta intensidad. Combinan bien con parmesano, salmón ahumado, nectarinas y queso feta.

Los brotes de rábano son de color rojo oscuro y tienen un sabor ligeramente picante, como los berros. En Japón se usan para el sashimi. También son populares como guarnición y añaden una nota de color a los picatostes con queso y mostaza o a la calabaza asada, por ejemplo. Aportan un sabor picante a ensaladas y bocadillos.

Los brotes de remolacha son muy delicados y coloridos. Con un color que va del rosa al morado, quedan espectaculares en ensaladas y bocadillos. Su sabor crujiente, fresco, ligeramente terroso es el acompañamiento ideal para el queso, las tartas de hojaldre, los huevos de codorniz, la ensalada de col y el queso azul.

El Texto: Rainer Meier